TRAS SU ESTRENO EN ABRIL LA OBRA HA SEGUIDO CRECIENDO PARA PRESENTARSE DE NUEVO.

Los días 13 (22:00h.), 14 (22:00h.) y 15 (21:00h.), la Cía. Teatro Ensalle volverá a poner en escena su última propuesta: 105 pasos o la mecánica de la carne.La obra, estrenada en Abril de este año, ha conseguido una de las prioridades con las que fue concebida: no dejar lugar a la indiferencia. La propuesta nace como un conflicto contra ese “comer y mirar para otro lado”, por una necesidad de comunicación sin eufemismos, sin cinismo, un lenguaje franco y directo, sin pantomima ni candilejas. Es la búsqueda del entendimiento entre el individuo y su sociedad, de nuestra responsabilidad política (no democrática), es un intento de diálogo con el animal humano desnudo, disociado del concepto “civilizado”. Es el deseo de despojarnos de la camisa de fuerza con la que nos disfrazamos, de los distintos espectáculos que nos suministran como opiáceos. Una fuerte oposición al “pan y circo”.
Supone una ruptura con los códigos teatrales establecidos, pretende deshacerse de una forma definida para mostrar una realidad expuesta por los creadores de la pieza, pero provocando una profunda interpretación por parte del espectador. El tradicional conflicto teatral ya no se da exclusivamente entre los personajes sino entre actor y público, entre creador e intérprete.
Buscando qué es lo que preocupa realmente al espectador la compañía asume la necesidad de arriesgar con temas mucho más personales, huyendo de la ficción. La propuesta no es un hecho artístico desligado de los demás campos que ocupan al ser humano sino que profundiza en sus realidades obteniendo un estudio casi antropológico del ser humano como especie social, cultural y bélica.
105 pasos habla de verdaderas necesidades, de miradas, de la comunicación, del aprendizaje, de la experiencia, de la comodidad, del adocenamiento, de la necesidad del conflicto, de los inadaptados, “del paso del tiempo frente al ser humano, tanto en términos de tiempo limitado, el tiempo que discurre desde el nacimiento de una persona hasta su muerte, como en términos de especie”… Del ser humano con su tolerancia incomprensible y su capacidad de adaptarse a cualquier situación, con su suicidarse a plazos y su miedo a la muerte, con su bobería. Hablamos de distancias, de la infinita distancia que existe entre el que sufre y el que mira, de los años que pasan en un segundo cuando de golpe se empieza a sufrir y se sabe que ya nada será igual, del mirar bovino de la gente que mira, a un lado de la plaza, como otros dan vueltas.
“La constancia del inadaptado. La lentitud de cada uno de sus pasos. La incapacidad como única certeza. La búsqueda, los pasos en círculo. Sus 105 verdades puestas en duda. La risa la burla el susurro alrededor. La mirada del otro. La tentación constante, el dictado. La desobediencia y justo detrás la costumbre. La salida a la calle, el rápido regreso a cualquier sitio que se pueda llamar casa. En casa al menos se controlan las agresiones. A casa intenta el inadaptado no dejar entrar a nadie. En casa respira el inadaptado, en todas sus casas, las pocas casas del inadaptado. Su atención, su preocupación por no aprender, su miedo a aprender. La soberbia del inadaptado, soberbio por necesidad. Soberbio por una simple cuenta matemática, la matemática del inadaptado. Sus pequeños números pequeños, nunca más de tres o cuatro. Números pequeños excepto sus 105 verdades en círculo”.
La Compañía siempre ha mostrado en sus montajes una preocupación por situaciones de abatimiento social y por una visión incisiva de las realidades actuales, desde un punto de vista no dramático, no cómico, sino desde la propia realidad.
Ficha Artística.
Elenco. Raquel Hernández, Artús Rei. Dirección. Pedro Fresneda.
Texto. Pedro Fresneda. Producción Teatro Ensalle.